«Solo tengo palabras maravillosas para esta gran profesional. Llevo años con ella y me ha aportado un gran equilibrio de cuerpo y mente. Soy una persona muy nerviosa y hoy en dia puedo decir que ya controlo mis emociones y que afronto los problemas desde otro punto de vista. Mil gracias Sam»

Nieves Martínez

«Gracias Samanta por aportar tanto en tus clases. Son momentos únicos que te hacen conectar con tu ser interior tando desde la meditación, respiración como asanas. Tras cada sesión recupero más paz, mi cuerpo y mi mente se relajan»

Noelia Carrera

«Las clases son supercompletas, nunca me he sentido tan bien conmigo misma como cuando asistía a ellas, tanto física como emocionalmente. Consigues hacer que me quiera algo más y que esa diosa interior empiece a asomar… Me encanta ese equilibrio entre asanas y meditación, y la sensación de evasión que sientes al finalizar. Gracias por todo Sam.»

Ana Rodríguez

«Sam no busca likes en redes, ni convertirse en nuestra gurú del yoga. Solo pretende transmitirnos las técnicas y conocimientos yoguis que ha aprendido a lo largo de los años, para que nos ayuden. Las clases de Sam me han ayudado a mejorar mis posturas, mi forma física y también a vivir de forma más consciente y tranquila gracias a la meditación y la relajación. Gracias por no querer ser nuestra gurú y convertirte en nuestra amiga»

Cecilia Rodríguez

«La maestra que siempre añoré. Con ella es un aprendizaje constante, sintiendo al mismo tiempo que mi cuerpo y mente se construye»

Lorena Bacelo

«Recomiendo totalmente las clases de Samantha , han eliminado mis dolores de espalda y problemas para conciliar el sueño, los días q voy a clase duermo de maravilla y me noto super relajada»

Noelia Amorim

«Llegó por recomendación médica, Samantha me ayudó a descubrir una nueva visión de la vida, a relajarme después de la jornadas de trabajo, a respirar profundo antes de dejar salir la leona que llevo dentro, a quererme y poner en valor mi persona, a relajarme para intentar superar las noches de insomnio… El yoga cambió mi vida física y mental, y nunca lo hubiera conseguido sin Samantha, una profesional seria y sincera»

Carmen González